
Recibido:09/01/2026 Aprobado:10/02/2026
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DOI: https://doi.org/10.70208/3007.8245.v6.n1.370
La promesa rota: Un estudio fenomenológico sobre el desclasamiento y la
inflación de títulos en egresados de Educación Superior
Carlos Alberto Armendáriz Valles
carmendariz@upnech.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-9780-7676
Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua
México
Cesar Delgado Valles
c.delgado@ibycenech.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-7405-291X
Institución Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Chihuahua "Profesor Luis Urías
Belderráin"
México
Raúl Barceló Reyna
r.barcelo@ibycenech.edu.mx
https://orcid.org/0000-0002-9248-2988
Institución Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Chihuahua
"Profesor Luis Urías Belderráin"
México
Maydelin Mayted Moreno Aguilera
p372075@uach.mx
https://orcid.org/0000-0001-9067-2780
Universidad Autónoma de Chihuahua
México
RESUMEN
Esta investigación analiza desde una perspectiva fenomenológica las experiencias de desclasamiento
social e inflación de títulos en egresados del campo educativo que enfrentan precariedad laboral. Pese
a reconocer una formación teórica-practica sólida y sentirse capacitados para los procesos de
oposición de ingreso al servicio docente, los sujetos experimentan una ruptura de sus expectativas de
movilidad social. El objetivo que guía el estudio es comprender, desde la perspectiva fenomenológica,
las experiencias de desclasamiento y las subjetividades construidas por egresados de una institución
de educación superior ante la dificultad de insertarse profesionalmente en el área educativa. El análisis
de la información se realiza a través de categorización abierta y axial, proceso del cual emergen los
hallazgos que revelan una desilusión estructural del mercado laboral público y privado. Se identifica el
fenómeno del engaño del habitus, donde la promesa meritocrática del sistema educativo se contrapone
con una realidad donde el título se devalúa ante la saturación de aspirantes.
Palabras clave: inflación de títulos, desclasamiento social, habitus

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The broken promise: A phenomenological study on downward mobility
and the inflation of degrees among graduates of Higher Education
ABSTRACT
This research analyzes, from a phenomenological perspective, the experiences of social displacement
and degree inflation relating to graduates in the education field who face job insecurity. Despite
acknowledging a solid theoretical fundamentals and feeling prepared for competitive processes, the
subjects experience a breakdown in their expectations of social mobility. The objective guiding the
study is to understand, from a phenomenological perspective, the experiences of social displacement
and the subjectivities constructed by graduates of a higher education institution in the face of the
difficulty of professional integration within the educational sector. The data analysis is conducted
through open and axial categorization, this process yields findings that reveal a structural
disillusionment with the public and private labor market. The phenomenon of habitus deception is
identified, where the meritocratic promise of the educational system is contrasted with a reality where
the degree is devalued in the face of the saturation of applicants.
Keywords: Title inflation, social declassing, habitus

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INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas, el sistema de educación superior ha operado bajo la promesa implícita de que
la acumulación de capital cultural institucionalizado garantiza no solo el acceso al conocimiento, sino
una movilidad de ascenso entre clases sociales, así como una posición de prestigio y seguridad
económica en la estructura. Sin embargo, para los egresados del área educativa, esta premisa se ha
transformado en una paradoja de precariedad. El presente trabajo de investigación pretende explorar,
desde un enfoque cualitativo-fenomenológico, las vivencias de aquellos profesionales que, tras cumplir
con los requisitos académicos, se enfrentan a un campo laboral saturado y devaluado.
El fenómeno de la inflación de títulos ha generado un escenario donde el grado de licenciatura pierde
su valor de distinción, obligando a los sujetos a una carrera académica que con el paso del tiempo ha
exigido la obtención de posgrados, los cuales, no se traduce necesariamente en una mejora de sus
condiciones económicas. Esta investigación no busca medir la tasa de desempleo, sino comprender el
sentido de la experiencia con el fenómeno del desclasamiento social y la inflación de títulos desde la
perspectiva de los actores partiendo de las siguientes preguntas: ¿Cómo viven y que significado
otorgan al fenómeno del desclasamiento social y la inflación de títulos los egresados de educación
superior que enfrentan la precariedad laboral en el campo educativo?¿Qué estructuras de sentido
construyen los sujetos respecto al engaño del habitus cuando el mercado laboral educativo les niega
el estatus prometido por el sistema educativo? en el mismo orden de ideas, este trabajo es guiado por
los objetivos: Comprender, desde la perspectiva fenomenológica, las experiencias de desclasamiento
y las subjetividades construidas por egresados de una institución de educación superior ante la
dificultad de insertarse profesionalmente en el área educativa; Identificar las manifestaciones de las
trampas del habitus en las narrativas de los egresados al enfrentarse a un campo laboral en el área
educativa que no permite acceder al estatus prometido por el sistema educativo.
A través de la lente de Pierre Bourdieu, se analiza la trampa del habitus y la violencia simbólica que
subyace en los procesos de ingreso al servicio docente. El estudio se fundamenta en el método
fenomenológico de Husserl (1992), priorizando el mundo de la vida: lebenswelt, de los egresados para

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capturar la esencia de su desilusión y los mecanismos de resistencia o adaptación que desarrollan ante
el desclasamiento social.
Mediante el uso de relatos de vida, entrevistas a profundidad y grupos focales, este trabajo busca
visibilizar las estructuras de sentido que se construyen cuando la meritocracia académica choca contra
la arbitrariedad del mercado laboral, ofreciendo un testimonio crítico sobre la realidad de la educación
superior contemporánea.
Fundamentación metodológica
Esta investigación se inscribe en paradigma interpretativo con un enfoque cualitativo y sigue el método
fenomenológico, debido a que se pretende conocer la experiencia a partir de la expresión de los
participantes, comprender los motivos, creencias y sentires que están detrás de las acciones, procesos,
presiones e influencias no visibles a primera vista, a través de una recogida de datos empíricos que
ofrecen descripciones complejas de acontecimientos, interacciones y comportamientos. Para Husserl
(1992): “La fenomenología otorga un nuevo método descriptivo y una ciencia apriorística que se
desglosa de él y que está destinada a subministrar el órgano fundamental para una filosofía
rigurosamente científica” (pág. 52).
Entre las técnicas utilizadas se encuentra los relatos de vida, imprescindibles para documentar la
génesis del Habitus. Así mismo, se realizan entrevistas a profundidad a fin de conocer la violencia
simbólica. Otra técnica desarrollada son los grupos focales, los cuales permiten observar
la distinción en el discurso. Por último, se realizan redes y mapas semánticos, técnica que se utilizan
para obtener una constancia grafica del capital social y simbólico.
Referentes teóricos
Para comprender por qué un egresado no logra el estatus prometido, es imperativo analizar la génesis
del habitus, para ello, se retoma a Bourdieu (1979) quien propone
que los sujetos perciben y actúan según las estructuras socialmente estructuradas debido a que estas
se conforman a lo largo de la historia de cada agente y suponen la afiliación social al campo concreto
de relaciones sociales en el cual se desenvuelve el individuo. Así mismo, tienen la característica de ser
estructurantes debido a que, a partir de estas, se producen los pensamientos, percepciones y acciones.

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La función estructuradora se basa en las diferencias de cada clase: “El habitus es también estructura
estructurada: el principio de división en clases lógicas que organiza la percepción del mundo social es
a su vez producto de la incorporación de la división de clases sociales (pág. 170).
En relación al enclasamiento, este opera como una forma de diferenciar y perpetuar una clase social,
para Bourdieu, la división en clases conduce al origen común de las prácticas enclasables que producen
los agentes y de los juicios con los cuales clasifica, lo cual incluye las prácticas de los otros o a las
propias prácticas; por lo tanto, el habitus es a la vez, el principio generador de prácticas enclasables.
La capacidad de producir unas prácticas y la capacidad de diferenciarlas de las de otros grupos o
clases, se encuentra directamente relacionado con el capital, esto produce ejemplos a seguir por otros,
a lo cual Bordeau llama estilísticos, que incluye aspectos tales como las preferencias alimenticias, de
vestimenta, deportes, diversión, la política, el lenguaje, en otras palabras, el conjunto de prácticas que
conforman un estilo de vida y que se relaciona con una clase social. Estas prácticas tienen el propósito
de construir el espacio de los estilos de vida, en cuyo interior se definen los consumos culturales. Es
en este punto en donde se inscribe el capital cultural.
Bourdieu (1987) describe tres categorías: el estado incorporado, el estado objetivado y el estado
institucionalizado. En su primera forma, el autor indica: “El capital cultural es un tener transformador
en ser, una propiedad hecha cuerpo que se convierte en una parte integrante de la persona, un hábito”
(pág. 17). Este capital cultural presenta un más alto grado de encubrimiento que el capital económico,
por lo que está predispuesto a funcionar como capital simbólico, es decir desconocido y reconocido,
ejerciendo un efecto de desconocimiento, por ejemplo, sobre el mercado patrimonial o el mercado de
bienes culturales en los que el capital económico no está plenamente reconocido.
El reconocimiento institucional al capital cultural en forma de títulos, permite a los poseedores
compararse y en cierta forma medirse en relación con otros, así como también establece un valor en
dinero ya que puede ser cambiado en el mercado de trabajo. En cuanto a la transmisión del capital
cultural, el autor devela que una postura funcionalista de la educación se establece en la relación
inversión- rentabilidad, esta definición ignora la contribución que el sistema de enseñanza aporta a la

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reproducción de la estructura social, al sancionar la transmisión hereditaria del capital cultural, se
encuentra de hecho comprometida desde su origen con una definición del capital humano.
Los planteamientos del capital humano de Bourdieu indican que los economistas tienen el aparente
mérito de plantear explícitamente la relación entre las tasas de rendimiento aseguradas por la inversión
educativa y la inversión económica, este planteamiento lleva a analizar la realidad de las escuelas,
según esta visión, el éxito de los futuros profesionistas se determina por la cantidad de recursos
invertidos en ello. Bourdieu (1979) hace la siguiente aseveración: “… no pueden dar cuenta de las
partes relativas que los diferentes agentes o clases otorgan a la inversión económica y cultural, porque
no toman en cuenta, sistemáticamente, la estructura de oportunidades diferenciales del beneficio que
les es prometido por los diferentes mercados, en función del volumen y de la estructura de su
patrimonio” (pág. 17).
La estructura del capital cultural según Bourdieu (1987) quien sostiene que puede existir bajo tres
formas: incorporado, son las disposiciones duraderas del organismo; objetivado, refiere a los bienes
culturales e institucionalizado, estos toman forma en títulos escolares.
El problema del egresado con dificultades laborales radica en que, aunque posee el estado
institucionalizado, el título, carece muchas veces del capital incorporado, el habitus de clase que el
mercado laboral demanda de forma tácita. Bourdieu afirma:
"El título escolar es un certificado de competencia cultural que confiere a su portador un valor
convencional, constante y jurídicamente garantizado con respecto a la cultura" (Bourdieu, 1987, p. 19).
Sin embargo, cuando este valor convencional no se traduce en empleo, surge la crisis de expectativas,
este aspecto lo aborda el autor al afirmar que el aumento de los poseedores de títulos de educación
superior genera una devaluación de las credenciales académicas. Al haber más títulos para la misma
cantidad de puestos de élite, el sistema ejerce una forma de exclusión técnica, por lo que los sujetos
que ingresaron al sistema bajo una promesa de ascenso social se enfrentan a un desclasamiento, donde
el individuo posee un título que ya no le otorga el estatus que ese mismo título confería a la generación
anterior: "El rendimiento de las inversiones escolares depende del capital social y cultural que se pueda
invertir además" (p. 128).

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Hasta este momento se ha detallado la relación entre habitus, clase y capital cultural, la lógica de este
debate se encamina hacia la conexión entre estos elementos y la confrontación que existe entre la
cultura familiar, usualmente relacionada con el esfuerzo, contra capital cultural, Bourdieu propone que:
“La ideología es una ilusión interesada pero bien fundamentada. Los que invocan la experiencia frente
a la erudición tienen a su favor toda la verdad de la oposición entre el aprendizaje familiar y el
aprendizaje escolar de la cultura” (pág. 71) lo que se pretende resaltar en estas líneas, es que el
estudiante de educación superior busca una movilidad social por medio de la instrucción universitaria.
Siguiendo al mismo autor, en referencia a la movilidad entre clases sociales, subraya que los individuos
no se desplazan al azar en el espacio social, está determinada por las fuerzas que confieren la
estructura a este espacio se imponen a ellos, a esto lo llama Bourdieu los mecanismos objetivos de
eliminación y de orientación, las cuales, las clases dominantes se oponen a las fuerzas de sus
propiedades, que pueden existir en estado incorporado, bajo la forma de disposiciones, o en estado
objetivo, en los bienes, y títulos.
Los estudiantes, durante su los estudios, deben de apropiarse del capital escolar, el cual es, según
Bourdieu, el producto garantizado de los resultados acumulados de la transmisión cultural asegurada
por la familia y de la transmisión cultural asegurada por la escuela, y que depende del capital cultural
con el cual cuente el estudiante, según la clase social a la que pertenezca, en relación a la cultura
legitima que adquirida conjuntamente con los conocimientos y las prácticas escolarmente reconocidas,
que deben de aplicarse más allá de los límites del ámbito escolar, que pueden ser rentable o no en el
mercado.
Esta rentabilidad es necesaria para los estudiantes de clases sociales con pocos recursos, para ello, se
prioriza la obtención de un título académico, para ello debe cumplir con los requisitos que la currícula
les impone, que, al egresar, se encuentra con la realidad de que, requiere seguir estudiando para cumplir
nuevas exigencias del sistema. Estos aspectos se observan en la creciente oferta que los distintos
gobiernos hacen de la educación superior, cada vez se apertura más espacios a través de la matrícula
, y al mismo tiempo, se crean distintas instituciones. En pensamiento del autor referido, los cambios
en los sistemas de enseñanza conducen transformaciones de la estructura social, plantea que las

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relaciones establecidas entre las titulaciones y los puestos de trabajo son el resultado de una
intensificación de la competencia por las titulaciones académicas, el capital económico, para asegurar
su reproducción, han tenido que intensificar con gran fuerza la utilización que antes hacían del sistema
de enseñanza.
Bourdieu y Passeron (2009) expresan que el sistema educativo tiende a privilegiar a quienes ya poseen
la cultura de las clases dominantes desde la cuna, para el egresado que no es un heredero, el sistema
funciona como una trampa: "Para los hijos de los medios más favorecidos, la cultura de la escuela es
una cultura de familia; para los demás, es una cultura de conquista" (Bourdieu y Passeron, 2009, p. 34),
cuando estos sujetos egresan, se enfrentan a la histéresis del habitus, que en la realidad significa que
sus estrategias de ascenso, basadas exclusivamente en el esfuerzo escolar, chocan contra un campo
donde el capital social y los códigos no escritos de la clase dominante siguen siendo los verdaderos
filtros de acceso, convirtiéndose en un correctivo para el profesionista de un sistema que vigila y castiga
(Foucault 2003).
RESULTADOS
La primera categoría que emerge en el análisis de la información es la interiorización de la meritocracia
a través de la relación esfuerzo-éxito, en este orden de ideas, los datos obtenidos a través de los
mapas semánticos y relatos de vida evidencia que los egresados reconocen haber adquirido una
preparación teórica y práctica sólida durante la formación, en el mismo orden de ideas, en testimonios
recabados antes de la participación en procesos de selección de ingreso al servicio docente, los sujetos
manifiestan una sentida convicción de que el cumplimiento de los requisitos académicos y la
obtención del título profesional: capital institucionalizado, son garantías suficientes para acceder a un
puesto de trabajo y lograr el ascenso social. Los egresados manifiestan sentirse con los conocimientos
necesarios para alcanzar mediante las evaluaciones oficiales un puesto de trabajo, lo que refleja una
adhesión a la doxa educativa: la creencia de que el mérito académico es el único motor de ascenso
social.
Una segunda categoría refiere a la Inflación de títulos y el fenómeno del desclasamiento, lo que
visibiliza una ruptura entre el capital incorporado y el campo laboral, en este orden de ideas, se hace

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patente la realidad del mercado laboral tanto público como privado, que impone una ruptura violenta
con las expectativas del egresado. Los datos obtenidos enfatizan que los sujetos compiten con un
número de aspirantes demasiado grande, dato que incluye a quienes egresaron en generaciones
anteriores y a los que se suman de otras instituciones coincidentes en la culminación de estudios.
Uno de los hallazgos más reveladores en esta categoría, es la persistencia de los egresados en realizar
procesos de ingreso al servicio público en diferentes ocasiones, en las cuales, alcanzan un puntaje
considerado alto y sin éxito en la obtención de plaza de trabajo, esto se interpreta como la trampa del
habitus, a pesar de que el campo les niega el estatus, los sujetos no cuestionan el sistema, sino su
propias acciones o preparación. Así mismo, se presenta la inflación de los títulos al sumarse a los
requisitos de ingreso el desarrollo de un posgrado, convirtiéndose en un círculo en el cual queda
atrapado el sujeto.
La histéresis del habitus y la violencia simbólica surge como última categoría de análisis, refiere a la
aceptación de contratos empleos temporales que les ofrece el sistema, cuyas condiciones de trabajo
no incluye los beneficios de seguridad social respecto de quienes poseen una plaza definitiva,
visualizando la devaluación de los títulos. En el mismo sentido, los egresados, al participar en procesos
de evaluación laboriosos y con alto grado de dificultad, legitiman la estructura que los excluye. El
sistema les hace creer que el problema es el exceso de demanda de empleo y la falta de plazas
disponibles, cuando la realidad indica que es el propio sistema quien permite el aumento de matrícula
en las instituciones de educación superior, aspecto que pone de manifiesto la estructura
de reproducción social que utiliza los títulos para clasificar a las personas sin garantizarles el bienestar
prometido durante los estudios.
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos confirman la existencia de una trampa del habitus y una violencia simbólica
que estructura la vida de los egresados en el área educativa. La alta percepción de eficacia de los
sujetos demuestra que la institución educativa ha cumplido con la acción pedagógica, logrando que el
individuo incorpore las disposiciones necesarias. Sin embargo, esta confianza en el título profesional
como valor de cambio garantizado es lo que Bourdieu y Passeron (2009) denominan la legitimación:

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"La escuela no solo transmite contenidos, sino que produce una creencia en la legitimidad de sus títulos,
haciendo que los sujetos acepten las reglas del juego como si fueran leyes naturales" (p. 85).
El desajuste entre el nivel académico y el salario percibido es una manifestación empírica de
la inflación de títulos, el valor de la certificación decrece conforme aumenta su posesión masiva, lo
que obliga a los agentes a una carrera interminable por grados superiores para intentar mantener la
misma posición social. Esta investigación demuestra que dicho esfuerzo es anulado por la
precarización generalizada, convirtiendo al capital cultural institucionalizado en un simple requisito de
supervivencia y no en un instrumento de distinción o beneficio material (Bourdieu, 1987).
Un hallazgo crítico es el fenómeno de la histéresis del habitus: "Las disposiciones del habitus, al ser
duraderas, sobreviven a las condiciones de su propia producción. El sujeto sigue aplicando esquemas
de percepción propios de una época de abundancia laboral a una realidad de precariedad
absoluta" (Bourdieu, 1998, p. 110).
La persistencia de los egresados en sistemas de evaluación que los excluyen sistemáticamente
demuestra que sus esquemas de percepción pertenecen a una época de abundancia laboral que ya no
existe. Al participar en estos procesos extenuantes, los sujetos ejercen un acto de violencia simbólica:
legitiman la estructura que los precariza y aceptan la narrativa de que el problema es la falta de plazas
o la necesidad de un posgrado, ocultando que es el mismo sistema de reproducción social el que
permite el aumento de matrícula para clasificar a los individuos sin ofrecerles estabilidad.
CONCLUSIONES
La devaluación del capital cultural institucionalizado: Se confirma la tesis de la inflación de títulos; el
grado de licenciatura ha perdido su poder de distinción en el campo educativo, en el mismo sentido,
la exigencia de posgrados para obtener remuneraciones similares a las de un profesional técnico
evidencia que el título ya no funciona como un pasaporte automático a la estabilidad y al ascenso entre
clases sociales, sino como un requisito mínimo de supervivencia.
La trampa del habitus y la ruptura de la expectativa: Existe un quiebre doloroso entre las disposiciones
de los egresados, es decir, su creencia en el valor del estudio y las posibilidades reales del campo
laboral, esta brecha genera un sentimiento de traición: los sujetos participaron en el juego social bajo

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las reglas académicas, pero el mercado laboral ha invalidado sus títulos como objetos de cambio,
revelando el carácter ilusorio de la meritocracia educativa.
El desclasamiento, esto no es solo económico, bajos salarios, sino simbólico, lo cual se manifiesta en
la temporalidad del empleo público y la escasez en el sector privado, ll forzando al egresado a una
reevaluación constante de su posición social, donde el título profesional ya no logra distanciarlos de
sectores no profesionales en términos de condiciones materiales de vida.
La presión por obtener grados académicos adicionales al de licenciatura, sin una recompensa salarial
clara, perpetúa las estrategias de reproducción social que Bourdieu describe, por lo que los sujetos
quedan atrapados en un ciclo de acumulación de capital cultural que solo beneficia la legitimación del
sistema, mientras la precariedad se mantiene constante.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez-Gayou, J. J. (2005). Como hacer investigación cualitativa. (Décima segunda. ed.). México:
Paídos Ecuador.
Bourdieu, P. (1987). Los tres estados del capital cultural. En: Sociológica, n.º 5, pp. 11-17. México: UAM
Azcapotzalco.
Bourdieu, P. (1998). La distinción: Criterio y bases sociales del gusto. Madrid: Taurus.
Bourdieu, P. y Passeron, J. C. (2009). Los herederos: Los estudiantes y la cultura. Buenos Aires: Siglo
XXI Editores.
Bourdieu, P. (2011). Las estrategias de la reproducción social. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
Foucault, M. (2003). Vigilar y castigar. Buenos Aires, Argentina: Siglo Veintiuno.
Husserl, E. (1992). Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Madrid,
España: Fondo de Cultura Economica.